La Carpa de Ondarreta

Vista bahía desde el muro

El lujo de trabajar en un marco incomparable.

Máquinas y personal retirando el manto de piedras de la Playa de Ondarreta, una imagen a la que ya nos hemos acostumbrado; el preludio de la temporada de verano que comenzó el pasado 1 de Junio.

En unos días la playa se engalanará de blanquiazul: carpas, palos, toldos, sillas… y como no, La Carpa, nuestro Bar de Playa favorito, ha vuelto.

 

Pablo Orlando, donostiarra, amante del turismo y como tal, se decantó por esta carrera. Tras algunas prácticas en el mundo de la hostelería trabajó varios años en uno de los negocios familiares, un vivero, de ahí su pasión por las plantas.

Durante su época de estudiante el negocio familiar entró en el mundo de la hostelería con los restaurantes italianos Domenicos; con dos años de diferencia abrieron uno en San Sebastián y otro en Bilbao. Sin experiencia en este sector, dejaron la explotación de los mismos en manos de una empresa especializada, la que por aquel entonces compartían los hermanos Urruticoechea. A lo largo de los 20 años que permanecieron abiertos la relación entre Pablo y Oscar se fue reforzando, tanto profesional como personalmente.

La venta de un edificio entero fue la causa del cierre del local de San Sebastián, dos años después le tocó el turno al de Bilbao. La inversión que requería para adaptarse a las nuevas tendencias y la competencia de franquicias que abrieron en la zona fueron el punto de inflexión y finalmente decidieron traspasar el negocio.

Oscar Urruticoechea, hostelero donostiarra con una amplia experiencia, ya en solitario, decide presentarse al Concurso Público del ayuntamiento en el que se licitaba la explotación de un chiringuito en la Playa de Ondarreta; proyecto en el que también se embarca Pablo.

La Carpa vista desde la playa
Fuente: FB La Carpa

Pablo Orlando y Oscar Urruticoechea, un tandem bien avenido, almas inquietas con miles de ideas y que resultaron los adjudicatarios del concurso. Así nació La Carpa, un nombre que el propio entorno pedía a gritos. Ahora luce en solitario pero a partir de mediados de Junio se camuflará en un paisaje de toldos, carpas y sillas blanquiazules.

Desde el 1 de Junio hasta el 30 de Septiembre, 4 meses intensos, sin descanso, haga sol, esté nublado, llueva o truene.

Cada día de 10:00h a 21:00h; a partir de Julio hasta la medianoche y un poquito más los fines de semana.

La terraza desde La Carpa
Fuente: FB La Carpa

Pero son muchas las gratificaciones que equilibran la balanza: el entorno, las relaciones sociales, conocer gente, el hecho de ser partícipe de los momentos de buen humor y ocio de los clientes. En ocasiones parecen la Oficina de Turismo, los visitantes se acercan a tomar algo y pedir información sobre qué hacer, cómo ir a tal sitio, lugares de ocio…

Un espacio de apenas 20m2 en el que llegan a convivir 8 personas en hora punta: 5 atendiendo en barra, 1 en la cocina y 2 en la terraza. Y que, aunque pequeño, necesita de una buena organización y gestión, hecho en el que Pablo y Oscar se complementan perfectamente.

Durante los próximos 4 meses se dejarán la piel para mantener el nivel de servicio al que nos tienen acostumbrados. No faltarán las atractivas y tan esperadas fiestas Mexicana, Hawaiana, Ibicenca… y alguna más en Semana Grande… Todo ello, sin dejar de atender otras actividades laborales que mantienen a lo largo del año.

Este verano es muy especial, puede ser el último de La Carpa. La concesión era para 5 años y uno de prórroga, punto en el que nos encontramos. Habrá un nuevo Concurso Público, Oscar y Pablo presentarán su propuesta… y a esperar resultados.

Terraza La Carpa de noche
Fuente: FB La Carpa

San Sebastián está de moda, el turismo y la oferta hotelera van en aumento y se abren muchas oportunidades para los profesionales de este sector. Siempre con los ojos bien abiertos, nuevas ideas… han sido varios los proyectos que han presentado al Ayuntamiento, no todos han llegando a buen puerto pero sí el de los Jardines de Menchu Gal, convertir los urinarios, en desuso desde hace más de 20 años, en un Café Bar.

Somos una ciudad turística, una ciudad de servicios y no podemos renegar de ello.

Son muchos los clientes que han pasado por La Carpa a lo largo de estos años; diferentes edades, distintas ciudades, diversas nacionalidades… Muchos de ellos comentan el buen sabor de boca que se llevan, lo sorprendidos que se quedan con el servicio que se les ofrece en tan poco espacio… es lo que se echa en falta, sobretodo los adjudicatarios y trabajadores.

Y así, más o menos, transcurrirán los días en los próximos 4 meses:Atardecer desde Ondarreta

10h de la mañana, brilla el sol, se abren los ventanales y aquí llega la primera recompensa, un marco incomparable. Un comienzo tranquilo, desayunos, algún que otro café, el ritmo va creciendo, helados, bebidas, aperitivos… La Carpa se va llenando; llega el momento de las comidas, que se alargan y poco a poco se vuelve a la tranquilidad, el atardecer, una consumición al salir de la playa… y va oscureciendo, una cena ligera, una copa, un momento mágico.

Ahora sígueme… cierra los ojos y déjate llevar…

Cae la noche, siéntate en la terraza, hunde los pies en la arena, deja que sus finos y dorados granos se deslicen por tus dedos. Música ambiente de fondo, el sonido de las olas al romper en la orilla, una isla iluminada surge de la oscuridad… el escenario perfecto mientras disfrutas de tu bebida favorita…

Abre los ojos y no te preocupes porque este rincón de ensueño existe, búscalo en la Playa de Ondarreta, su nombre

La Carpa escrito en la arena
Fuente: FB La Carpa

 

 

 

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