Carnaval en Las Palmas de Gran Canaria

Desde pequeña me han fascinado los trajes del Carnaval.

Recuerdo ver aquellas estructuras imposibles en televisión y preguntarme cómo podían sostener tanto brillo, tanta pluma, tanta fantasía…

Y este año, por fin, he tenido la oportunidad de vivir la Gala de la Reina del Carnaval Internacional de Las Palmas de Gran Canaria en persona. Y os aseguro que nada tiene que ver verlo en pantalla con sentirlo allí.

🎭 Mucho más que un desfile

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria es una de las fiestas más importantes del archipiélago y uno de los grandes eventos del invierno en España. Pero la Gala de la Reina es otra dimensión.

No es solo elegir a una Reina.

Es escenografía.

Es espectáculo.

Es cultura popular convertida en arte.

Cuando las candidatas aparecen en el escenario del Parque Santa Catalina, el público no ve un vestido, ve una obra de ingeniería textil.

👗 Los trajes: arte, peso y evolución

Uno de los detalles que más me sorprendió esta edición fue el elemento giratorio que coronaba la pasarela del escenario. Al rotar lentamente, las fantasías podían apreciarse en 360 grados: cada pluma, cada estructura, cada capa de volumen cobraba sentido.

Y ahí volvió esa fascinación que siento desde niña.

Hablamos de trajes que pueden llegar a superar los 300 kilos, con miles de plumas, cristales y estructuras monumentales que parecen imposibles de sostener. Pero nada está dejado al azar. Todo está pensado para que la candidata pueda avanzar, girar y regresar al backstage con elegancia.

Porque la moda del Carnaval no es solo brillo y espectáculo.

Es arquitectura efímera con impacto eterno.

Es cálculo.

Es ingeniería textil puesta al servicio del sueño.

🌍 Carnaval y turismo: una experiencia que hay que vivir

Si estás pensando en viajar en febrero, el Carnaval es una excusa perfecta para descubrir Gran Canaria desde otra perspectiva. No es solo fiesta: es tradición, es identidad, es comunidad.

Y vivir la Gala en persona te hace entender por qué esta celebración atrae cada año a miles de visitantes.

Yo fui por esa curiosidad de mi infancia y volví completamente fascinada.

👑 Carla Benítez: una reina con 10.000 plumas y más de 300 kilos de fantasía

La noche confirmó lo que ya se intuía desde el primer minuto: el Carnaval sigue creciendo en espectáculo y emoción.

De entre 13 candidatas, Carla Benítez González se convirtió en la nueva Reina del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria.

Carnavalera, extrovertida y dicharachera, esta joven del barrio de La Feria estrenó reinado con una fantasía creada por Kevin Rodríguez González. Su diseño, titulado Historia, llevaba alrededor de 10.000 plumas y superaba los 300 kilos de peso.

Cuando desfiló, no avanzaba un traje. Avanzaba un universo. Y ahí entendí algo que solo se comprende en directo: no es solo el tamaño, ¡es la energía!.

🎰 ¡Viva Las Vegas! – 50 años de historia

Este año el carnaval celebra su 50 aniversario, y la temática Las Vegas convirtió el Parque de Santa Catalina en una auténtica ciudad del espectáculo.

El ritmo entró literalmente en escena a bordo de un Rolls-Royce. El cantante puertorriqueño Tony Tun Tun levantó al público con su Noche de Copas, acompañando el ambiente festivo que define esta gala.

La nota divertida la pusieron los 91 miembros de Los Legañosos, la murga ganadora de esta edición.

Olga Tañón, madrina del Carnaval Internacional de Las Palmas de Gran Canaria, fue la responsable del broche musical.

Uno de los momentos más emotivos fue ver cómo las reinas de otras ediciones arroparon a Carla en el inicio de su reinado. Fue un gesto simbólico precioso: pasado, presente y futuro del carnaval abrazándose sobre el mismo escenario.

 

Desde la mirada de alguien que vive el mundo de la moda con pasión, esta gala es fascinante. No hablamos de prêt-à-porter. Hablamos de piezas únicas, creadas exclusivamente para una noche.

Es imposible no pensar en la creatividad, en el trabajo artesanal, en la capacidad de soñar a lo grande. Y quizás por eso siempre me han atrapado estos trajes: porque representan lo que pasa cuando no hay límites.

Y mientras veía a Carla coronada bajo las luces del escenario y los fuegos artificiales, entendí por qué estos trajes me han fascinado desde niña.

No es solo el tamaño. No es solo el brillo. Es la capacidad de convertir una idea en algo gigantesco. De atreverse. De no pensar en pequeño.

El Carnaval, al final, no habla solo de fiesta. Habla de creatividad sin miedo, de personas que sueñan a lo grande y trabajan meses para que, durante unos minutos, todo sea posible.

Y quizás por eso me emociona tanto. Porque en el fondo, cada fantasía que desfila nos recuerda que siempre podemos permitirnos brillar un poco más. ✨

 

💄 Cuando el Carnaval se convierte en libertad: la Gala Drag Queen

Entre plataformas imposibles, cambios de vestuario vertiginosos y acrobacias, hubo espacio para la crítica social: vivienda, educación, intolerancia, fama, identidad…

Eso es lo que hace única esta gala: performance, discurso, cultura viva…

👠 Drag es espectáculo… y también es identidad

Doce propuestas distintas, mucha emoción y un público entregado que te hace sentir que esta gala no es un complemento del Carnaval sino una de sus columnas vertebrales.

4 finalistas y una Drag Queen

La Tacones se proclamó ganadora con un número flamenco titulado ¡Hoy voy a ser yo! Aunque el mundo no esté preparado… Un cierre con taconeo, fuerza y tradición reinterpretada que apostó por decorados clásicos frente al despliegue tecnológico de pantallas LED que marcó esta edición.

Además de llevarse el cetro relevando a Drag Ármek, ya había ganado el premio al mejor diseño en la preselección, obra de Nancy Henríquez González.

Finalistas

  • Drag Shíky. Hogar, dulce hogar. Diseño propio.
  • Drag Ácrux. Quien no arriesga no gana… ¿Y tú, apuestas por mí?. Diseño propio.
  • Drag Sequins. Lo que el bisturí se llevó… hoy estoy más estirá que un chicle. Diseño de Josep López Martí.
  • Drag Ígnea. Dame un grr, ¿un qué?. Diseño de Néstor Santana.

Después de vivir la Gala de la Reina y la Gala Drag Queen en el mismo 50 aniversario del Carnaval Internacional de Las Palmas de Gran Canaria, entendí que no son dos eventos distintos.

Son dos maneras de contar lo mismo.

En la Gala de la Reina, la fantasía se construye a base de plumas, estructuras imposibles y meses de taller silencioso. Es monumental,  precisión, brillo que pesa más de 300 kilos y, aun así, se mueve con elegancia.

En la Gala Drag, la fantasía se transforma en voz, reivindicación, identidad amplificada sobre plataformas infinitas. Es riesgo, discurso y libertad convertida en espectáculo.

Y ambas comparten algo esencial: el valor de atreverse.

Quizás por eso este Carnaval me ha emocionado tanto. Porque más allá del turismo, de las luces o del impacto visual, lo que realmente se respira en el Parque Santa Catalina es comunidad. Personas que trabajan durante meses para que, durante unos minutos, todo sea posible.

Y al final, mientras cae el confeti y el escenario se apaga, atesoras algo más que imágenes espectaculares, te llevas la sensación de que el mundo —al menos por una noche— ha sido un lugar donde todos podían brillar.

Y eso, para mí, es el verdadero significado del Carnaval. ✨

 

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